Geometría variable, a 110 metros de altura

La relación entre rótulas, tubos de aluminio y la estructura que los sujeta posibilita que el proyecto se adapte de forma continua y reglada en toda la superficie de la fachada expresando rotación, traslación y crecimiento a medida que va subiendo en altura.

Un proyecto integral

El proyecto se compone de tres grandes usos claramente diferenciados: uso hotelero, uso de oficinas y uso comercial. El programa hotelero se presenta en 28 plantas distribuidas en PB+25 y 2 plantas técnicas con una superficie total construida de 34.688 m2 en las que se ubican unas 311 habitaciones.

El programa de oficinas, distribuido en PB+22 y 2 plantas técnicas, distribuye en plantas diáfanas y de gran luz estructural los 45.420 m2 de superficie total construida.

El programa comercial se ubica dentro de la parcela destinada a oficinas, en la planta baja, consolidando la fachada que delimita el parque y cerrando así el anillo comercial de Plaza Europa.

Mirada histórica para innovar

La arquitectura del siglo XX, estoica y abstracta, se caracteriza por edificios que se pueden concebir en cualquier parte del mundo. En el siglo XXI se quiere volver a pensar cómo podemos reflejar una nueva forma de vivir diferente, y en este sentido la figura de Gaudí, que con sus formas orgánicas sabía reflejar la vida en arquitectura, ha sido un punto culminante y muy importante en la propuesta de Toyo Ito.

Estructuras orgánicas

La majestuosa fachada está compuesta por una doble piel, en la que la pared interior está formada por un cerramiento estanco mediante un sistema de muro cortina, mientras que para la pared exterior se hizo el empleo de unos tubos de aluminio independientes de sección circular con su característico color rojo que se van adaptando a la geometría reglada de la torre.

Tardamos mucho tiempo en decidir qué tonalidad de rojo iba mejor

Los medios hablan del Hotel Porta Fira

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